El fresado es un proceso que consiste principalmente en el corte del material que se mecaniza con una herramienta rotativa de varios filos (llamados dientes, labios o plaquitas) de metal duro, que ejecuta movimientos de avance programados de la mesa de trabajo en casi cualquier dirección de los tres ejes posibles en los que se puede desplazar la mesa donde va fijada la pieza que se mecaniza.
El creciente uso de las fresadoras de control numérico ha conseguido aumentar las operaciones de fresado que se pueden realizar hasta tal punto, que se ha convertido en un método polivalente de mecanizado. El desarrollo de las herramientas ha contribuido también a crear nuevas posibilidades de fresado, además de incrementar de forma considerable la productividad, la calidad y la exactitud de las operaciones realizadas.
