El taladrado es uno de los procesos más comunes de cuantos se desarrollan en los trabajos de mecanización. Consiste en la realización de un corte en el material mediante el giro de una broca, cuando esta arranca las virutas del material y abre un orificio perfectamente circular con el diámetro establecido previamente.
La máquina que se utiliza para el desarrollo de esta técnica es la taladradora, que está formada por una broca y un taladro, pudiendo ser este último eléctrico, neumático, hidráulico, etc. Las máquinas taladradoras combinan dos movimientos: el principal, en el que la herramienta de corte (broca) realiza el movimiento de giro; y el movimiento de avance de la broca a lo largo de su propio eje en una pieza estacionaria.